domingo, 23 de mayo de 2010

Joyas en la oscuridad (XXII);"Dies Irae; (Una sinfonía gótica)", de Láudano

"Dies Irae" (cuyo subtítulo es "Una sinfonía gótica"; Goi Music, 2006), es el segundo trabajo de Láudano, el proyecto en solitario del cantante, multi-instrumentista, arreglista y compositor logroñés Alberto Díez, quien contó para la ocasión con la participación de una soprano (Mayte Yerro) y un tenor (Ángelo Zapata), encargados de las envolventes partes corales del disco. "Dies Irae" es un álbum conceptual basado en un cuento del propio Alberto (cuento que, por cierto, puede ser descargado gratuitamente desde su página web), que podría ser inscrito dentro del campo del rock gótico-sinfónico. Su sonido, por lo general, lánguido, pausado y atmosférico, así como la originalidad en el tratamiento, lo convierten en una de esas raras joyas de la música de tintes melancólicos y siniestros que no deberían pasar desapercibidas para l@s aficionados@s al género. Alberto cita a Lacrimosa, David Bowie, Depeche Mode y Héroes del Silencio, entre otros, como influencia. A pesar de que podemos encontrarnos en el séptimo tema del CD ("Ícaro") con un fraseo de guitarras que recuerda a esos momentos de "tristeza optimista", tan propios de algunos de los temas más conocidos de The Cure, pienso que Alberto ha conseguido desarrollar un estilo propio y bastante original, en el que quizás sí he podido apreciar una cierta presencia de la concepción musical de Lacrimosa (sobre todo en lo tocante a la inclusión de pasajes sinfónicos). Su voz, doliente, susurrante en ocasiones, establece un duelo con la de la soprano anteriormente citada y ambos registros se ven arropados por atmosféricas melodías a cargo de teclados, piano, guitarra, bajo e instrumentación clásica, y por los impresionantes coros, que proporcionan un aire grandilocuente y teatral a la mayor parte de las composiciones. Un auténtico tributo a la belleza trágica y al romanticismo gótico, repleto de poesía, absolutamente recomendado para almas oscuras. Podéis escuchar algunas de sus canciones desde su página web o accediendo a su MySpace.

sábado, 15 de mayo de 2010

Entrevista (a cargo de Josep-Albert González Rodríguez)

Podéis leer la entrevista que Josep-A. González Rodríguez (escritor; autor, entre otras, de la profunda e impactante novela gótica "De la vida y la muerte"), tuvo la gentileza de realizarme e incluir en su página personal, con motivo de la lectura de "Lágrimas de una eternidad carmesí". Para acceder a ella, pinchad aquí. Reitero, públicamente, mi agradecimiento a Josep (uno de esos autores, por otra parte, cuya calidad contrastada va a dar mucho que hablar entre los aficionados/as a la literatura fantástica) por su alta consideración acerca de mis obras y por el esfuerzo invertido. Saludos.

domingo, 9 de mayo de 2010

Joyas en la oscuridad (XXI): "Poe", de Jordi Sierra i Fabra y Alberto Vázquez

Esta semana quisiera recomendar "Poe" (Editorial Libros del Zorro Rojo, 2009), una biografía novelada del genio de Boston, cuyo texto corre a cargo de Jordi Sierra i Fabra y que cuenta con las oscuras ilustraciones de Alberto Vázquez, ganador de distintos premios relacionados con el mundo del cómic y la ilustración. No se trata de una novela gráfica, aunque lo pudiera parecer a raíz de su extraordinaria portada, sino de un poético texto salpicado por algunas ilustraciones inquietantes y surrealistas (algunas a doble página) que acompañan la narración (y, en ocasiones, le sirven a ésta, o a pequeños fragmentos extraídos de la obra de Poe, de fondo). El texto aborda la lucha del escritor contra la enfermedad, la miseria y otras adversidades, batalla que perdió una y otra vez a lo largo de su vida, a pesar de la genialidad y originalidad de su obra. Un homenaje muy digno al "príncipe de los poetas malditos", como fue bautizado por la figura más relevante del modernismo literario nicaragüense, Rubén Darío.

sábado, 1 de mayo de 2010

"La profecía" (Microrrelato)

"La profecía" es el título del último de los microrrelatos que presenté al certamen de homenaje a Poe convocado por "ArtGerust". En este caso, al igual que sucedía con "La cena", el relato nada tiene que ver con la obra ni el estilo de Poe. Símplemente se trata de un breve cuento de miedo, teñido de una buena dosis de humor negro...
"La profecía" (2009)
Faltaban unos minutos para el cumpleaños de los mellizos. Conocían bien la profecía... su abuela les había hablado de ella muchos años atrás, cuando, jugando en la casa que el abuelo había ganado en una apuesta contra el hijo de la que en el pueblo se creía una bruja, encontraron el pergamino firmado con sangre: "El segundo vástago de tu segundo vástago, fallecerá en el preciso instante de su vigésimo aniversario". "Pobre John", pensaba Charles... "Ha crecido bajo el influjo de esa absurda patraña..." Sonaron, tétricas, las campanadas del carillón. La madre, temblando, se dirigió entonces a Charles, sin dejar de sollozar: "Hijo, perdónanos... os ocultamos la verdad... tú no fuiste el primogénito. Un hermano vuestro, llegado al mundo un año antes que vosotros, murió a los pocos minutos de nacer..." Charles, atónito, creyó entonces ver a la parca, envuelta en su negra capa, materializándose frente a él. Las cuencas vacías se clavaron en sus aterrados ojos. El lúgubre filo de la guadaña giró con fuerza. Su corazón, repentinamente, estalló... dejó de latir.

sábado, 24 de abril de 2010

"Retorno" (Microrrelato homenaje a Edgar Allan Poe)

Otro de los microrrelatos que escribí como homenaje a Poe. En él podemos intuir trazos de, entre otros, "La cita", "La verdad sobre el caso del señor Valdemar" y sus macabros relatos acerca de las "révenantes"...
"Retorno" (2009)
La luna centellea, fantasmagórica, en las insanas aguas del canal. Recuerdo tus palabras... las recuerdo... y me atormentan... Vuelven a invadir mi mente, una y otra vez, flotan en ella, sin tregua, sin descanso, como esas deslucidas góndolas, amarradas frente al ventanal, que melancólicamente se balancean con un eterno crujido, imparables, sin cesar... "Conozco la única forma de burlar a la muerte... Amarte... amarte desesperadamente, con todas mis fuerzas, sin medida, sin fisuras... a pesar de tus desprecios, de tus imperfecciones... amarte incondicionalmente, como nunca nadie te ha amado, más allá de la vida y la muerte, más allá del rechazo y del dolor... Amarte como sólo yo te amo..." Vanas palabras. Nada pudieron contra esa terrible, pavorosa enfermedad... Y ahora, a través de la bruma, escucho absorto, incrédulo, tu llamada... apenas un susurro... Sí, sé que eres tú... sé que esa es tu voz... Estás ahí, frente a mí... Intuyo tu mirada desde el fondo de una de esas inquietantes, hipnóticas máscaras de carnaval, que provocaban tu fascinación... tu cuerpo se insinúa todavía terso, envuelto en alegres y brillantes sedas multicolor. Lentamente deslizas la máscara, descubriendo tu rostro aniquilado por la podredumbre y, sin más preámbulos, me sumes en el eterno abrazo de la desolación.

domingo, 18 de abril de 2010

"La cena" (Microrrelato)

"La cena" es otro de los microrrelatos que escribí para el certamen homenaje a Poe de "ArtGerust", aunque en este caso, se trata de un relato que nada tiene que ver con su obra, ya que el único requisito para la inclusión de los microrrelatos en el certamen (aparte de su extensión), era que los mismos pertenecieran al género de terror...
"La cena" (2009)
La nieve dificultaba su avance. Divisó, sorprendido, la silueta de una solitaria casa a lo lejos, a través de la ventisca, en el momento en que estaba a punto de desfallecer. El frío calaba profundamente sus huesos. Vio una luz parpadeante a través de una de las ventanas de la planta baja del viejo edificio perdido en medio de aquel inhóspito bosque. Dios, había alguien allí... Un último esfuerzo... Alcanzó el porche y llamó a la puerta de forma compulsiva. Tuvo que repetir la llamada un par de veces. La vieja puerta finalmente se abrió, emitiendo un espectral chirrido. Una niña vestida a la antigua usanza, de aspecto famélico, esquelético, casi cadavérico, le miró fijamente desde el umbral, provocándole un escalofrío.

George titubeó antes de comenzar a hablar. - Mi coche se ha averiado unos kilómetros más atrás... el teléfono se ha quedado sin batería... continúa nevando... ¿Puedo entrar? La niña miró hacia el interior, antes de asentir. - Pase... Una mujer confinada en silla de ruedas, de riguroso luto y negro cabello recogido en un anticuado moño, desmesuradamente delgada al igual que la niña, le miraba desde su posición con una ávida e inquietante expresión en sus ojos. - Íbamos a comer. ¿Querría acompañarnos? -Unas mugrientas verduras, estropeadas, ennegrecidas, constituían el repulsivo menú. La mujer miró el plato que tenía frente a sí con una extraña expresión antes de volver a hablar- No tenemos otra cosa...
- No, gracias... quizás más tarde...
Un fuerte impacto en la nuca le hizo caer en la inconsciencia.
. . .
El suculento aroma de la carne cocinada se esparcía por la casa...
George sí estaría aquella noche en la cena... aunque no en calidad de comensal.

domingo, 11 de abril de 2010

"El otro" (Microrrelato homenaje a Edgar Allan Poe)

Continúo esta semana con otro de los microrrelatos inspirados en la obra de Poe. En esta ocasión el texto está libremente basado en la idea desarrollada en su relato "William Wilson". Felices pesadillas...
"El otro" (2009)

Un escalofrío recorre, insidioso, mi espina dorsal...

Sé que no hay nadie más aquí. Estoy solo en este caserón.

Me sitúo, desconcertado, frente a una de las desvencijadas paredes, allí donde un golpe seco ha puesto en alerta mis sentidos. Mi pulso se desboca...

Observo atónito, aterrado, mi imagen pulcramente enmarcada frente a mí, ahí, al otro lado... ésta me devuelve una mirada fría, extraña, quizás sorprendida... el filo de un enorme cuchillo, impregnado en su extremo de un negruzco y espeso fluido escarlata, relampaguea en su trémula mano derecha... la sangre -húmeda, viscosa, obscena...-, cubre también sus gastados ropajes.

De pronto lo entiendo todo...

Aunque jamás hube dado crédito a esa absurda teoría, debo admitirlo, era cierta...

Existen...

Ése de ahí, el que me mira desconcertado, es mi “doppelgänger” (mi "doble"), pues lo que hay delante de mi no es un espejo, ni aquel que está frente a mí, al otro lado de la ventana, usurpando mi rostro, mis facciones, mi cuerpo, soy yo...